Envío de la nueva ley al congreso: Oficialismo vs. Oposición
El anteproyecto de la nueva Ley de Servicios Audiovisuales fue enviada al Congreso el 27 de agosto con el objetivo y la iniciativa presidencial de Cristina Fernández de Kirchner de buscar la democratización de los medios, poniéndole fin a la actual Ley de Radiodifusión decretada por la dictadura.
Es el principio de la gran batalla que libra entre el Grupo Clarín en donde el gobierno de la Nación construyó aliados de mayor peso que pudieron enfrentar a los monopolios de la comunicación masiva en la Argentina. De esta forma el oficialismo planteó “voltear” la fusión entre Cablevisión y Multicanal.
A partir de este proyecto hubo una inmensa división entre los que la querían tratar y los que se oponían a la misma.
Por su parte, la oposición reaccionó en forma casi unánime contra esta iniciativa oficial y a favor con respecto a los multimedios. A su vez se manifestó en contraposición del cronograma de la ley, que definió el bloque de Diputados kirchneristas para darle un mejor tratamiento a esta disputa.
Desde esta misma perspectiva, se pidió tratar el tema después del 10 de diciembre cuando ingresaran los legisladores votados en junio, pero no hubo cambios ni tampoco respuestas por parte del Congreso.
Las voces entonces de la oposición se hicieron escuchar, afirmando que la presidente se había tomado meses para pensar en el nuevo proyecto en el que sin embargo, se quería enviar al congreso en apenas tres días desde su anunciación.
Por su parte, el oficialismo declaró que su anteproyecto había sido todo un éxito en donde la mayoría habían dado a favor de esta ley, en la cual, organizadores sociales, sindicatos y asociaciones habían apuntado a la pluralidad de información.
Para el 17 de septiembre los Kirchner habían ganado el primer “round”, en donde después de 14 horas de debate logró un total de 147 votos a favor, cuatro en contra y una abstención, sumándose de esta forma el socialismo también.
Emilio Scandizzo (Periodista de Chacabuco), ante la nueva ley de Servicios Audiovisuales expresó: “De todas formas veo como primer cosa importante de esta Ley de Medios, la discusión que se dio sobre los medios, mostrando los intereses que manejan las grandes corporaciones mediáticas, que conciben a las noticias como mercancías. Esta discusión desnudó ante la opinión pública los intereses corporativos del Grupo Clarín, del Grupo Uno, entre otros.También veo como importante con esta nueva Ley, la posibilidad de que sectores que no comercian, que no lucran, puedan expresarse y tener sus canales de difusión”.
A su vez agregó: “Pienso que puede romper el monopolio informativo, y que, en ese sentido, ya no sería la opinión de un solo sector la que se multiplicaría y reiteraría hasta el hartazgo en todos los diarios, las radios y los canales. Al existir otras voces, la gente podría analizar más lo que escucha, tendría distintas miradas, distintas construcciones mediáticas de un mismo hecho. La nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, en mi opinión es un avance importante en lo que respecta a la democratización de la comunicación en nuestro país, ya que dará espacio a PYMES e instituciones que actualmente ven como algo imposible acceder a una señal de TV o de Radio”.
Entonces en el envió de esta nueva ley se encuentra una gran intención por parte del gobierno actual, de reducir el poder que unos cuantos grupos tienen en sus manos en el cual concentran el negocio facilitando la creación de nuevos afines. Su objetivo principal será entonces la libre expresión, el acceso no sólo a una opinión y la libre circulación de información para el pueblo argentino.
Karen Zarate
(Nota de análisis)

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