miércoles, 25 de noviembre de 2009

Luego de la sanción
El combate que no tiene fin

La nueva ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue eje de numerosos debates, discusiones, controversias; el puntapié de choques entre el oficialismo y la oposición, o entre este último y los medios de comunicación aliados, y viceversa. En el caso que aquí se tratará, se hará referencia a fechas y notas posteriores a la aprobación de la ley, que tuvo lugar el pasado 10 de octubre.
Si bien, el diario Crítica de la Argentina supo construir una mirada opositora a la ley de radiodifusión, no reflejó una enemistad tan marcada y fuerte como la que mostró aquel perteneciente al holding que está en manos de Ernestina de Noble, el diario Clarín.
La mayoría de los artículos se han publicado dentro de la sección El País, en ellos se da voz a las opiniones y versiones de los distintos actores, sin importar su postura política. De esta forma estaban aquellos que defendían la norma, así como a los que vivían cuestionándola. Tal contraste se ve en el caso del 10 de octubre, “Rossi: “la oposición tuvo una actitud revanchista” y luego el 13 de ese mismo mes, “Macri quiere tener su propia ley de medios”. También se puede detectar más claramente en la nota del sábado 10 de octubre, cómo deja lugar a la palabra tanto de personajes del bloque oficialista, como de bloques opositores. Habla por ejemplo el titular de bloque radical, Ernesto Sanz, así como el jefe de la bancada K, Miguel Ángel Pichetto, sin brindarle demasiado protagonismo a uno por encima del otro. Se detiene más que nada en describir las características y puntos clave de ese decisivo día. El profesor de Análisis de la Información de la Facultad de Periodismo de la UNLP, Andrés Stremiz se refirió a la sanción de la Ley de Medios y dijo que “Con la apertura de nuevos medios se generarán nuevas fuentes de trabajo y no serán sólo unos pocos los que estén en los tres principales soportes (televisión, radios y gráfica) de un mismo grupo. A partir de ahora no sólo verán la realidad como se la muestra grupo Clarín y América (propiedad de Vila, Manzano y De Narváez). La sociedad podrá elegir otra multiplicidad de voces, y a partir de allí, obtener sus propias conclusiones.”
Luego, existe una divergencia con lo publicado por el Diario Clarín, ya que este supo crear un clima de hostilidad y desconfianza hacía la “rápida” sanción del proyecto de radiodifusión. En la nota del 10 de octubre, establece que durante la larga sesión sobre la sanción de la ley no se dejó espacio para las opiniones del periodismo independiente o a aceptar los cambios que reclamaba la oposición y que esto permitió que el kirchnerismo imponga su mayoría para sancionarla tal como había llegado de Diputados.
Por su parte, Crítica suele utilizar bastante la ironía y su ingenio a la hora de resaltar ciertas frases dichas por el oficialismo o para referirse de tal manera a sus protagonistas. En la nota del 12 de octubre sobre la intención de la oposición de realizar cambios a la recientemente sancionada ley escribió: “Consejo K para los “afectados” por la Ley de Medios: “Vayan a la Justicia”” o luego, “Aunque cambie de ropaje, el kirchnerismo mantiene su estilo” al hacer referencia sobre la decisión de Néstor Kirchner de reemplazar a tres senadores críticos de la Comisión de Industria para “garantizarse” el dictamen de la ley de medios y lo catalogó como “El Mago Néstor”. Sobre el tema del posterior accionar de la oposición (el peronismo disidente, la UCR, y la Coalición Cívica), Clarín se restringe a dar una breve opinión de cada uno de sus titulares. (Ernesto Sanz de la UCR, Adolfo Rodríguez Saá, y Fernando Iglesias de la CC) y de esta manera da énfasis a la supuesta “inconstitucionalidad” de la ley aprobada. Sin embargo, ambos coinciden a la hora de reflejar la insatisfacción de la oposición y su intento de negociar cambios que modifiquen “las fallas enormes y el altísimo grado de litigiosidad” que contiene.
Desde el 14 de octubre, Crítica comienza a tratar el tema de la fe de erratas. Culpa al kirchnerismo de “minimizar” los cambios en la ley y establece en su nota del 15 de octubre, que “los k” modificaron el texto, con su título “La ley no rige y ya suma escándalos”. Sin embargo, a pesar de cualquier tipo de acusación no deja a un lado las justificaciones y descargos de los actores señalados. La secuencia de los hechos continúa el 20 de octubre al referirse a la vuelta de ley de medios al senado, donde Crítica apunta nuevamente y dice que el kirchnerismo busca argumentos legales para rechazar las impugnaciones. Al día siguiente finaliza el conflicto bajo el titular “La oposición no logró debatir la “fe de erratas” de la Ley de Medios”.
Se puede decir, entonces, que medios como Crítica de la Argentina brindan una visión más analítica y menos restringida sobre la nueva ley de medios. Diarios como Clarín o Página 12 tratan de instalar una sola versión y dejarla así como la única verdad admisible. Acerca del tratamiento que realizaron los diferentes medios sobre la ley en cuestión, Stremiz afirmó que “Los principales grupos de medios, como Clarín y el que posee Vila y Manzano, se dedicaron a defenestrar de cualquier manera el tratamiento de la ley. Como se dice en la calle "le querían buscar el pelo al huevo", y se valían de cualquier detalle para hablar en contra, pero finalmente no pudieron torcer la voluntad de los legisladores” Sin embargo, no hay que pasar a ser miopes y negar aquella subjetividad que también Crítica defiende y narra a lo largo de sus líneas.


María Victoria Briccola
(Nota de análisis)

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